Faby cumplió con cada paso: presentó su solicitud de asilo, asistió a sus citas en la Corte y se reportó puntualmente a cada control migratorio en la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Nunca tuvo problemas. Nunca faltó. Por eso, cuando aquel día entregó sus documentos y pasó a la sala de espera, no pensó que algo pudiera salir mal.: Rachel Pereda
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