“Si esta gente no me soporta a mí, imagine por un instante lo que pensarán de Usted”, le expresé. Obama había estado elaborando sobre la conveniencia de subir a los republicanos al barco de una amplia reforma migratoria, mientras yo argumentaba sobre la necesidad de implementar los cambios a través de órdenes presidenciales.
Obama y Díaz-Canel: Diálogos con el poder

No hay comentarios:
Publicar un comentario