Hay historias que parecen haber sido escritas para recordarnos que las fronteras nunca han sido suficientes para contener las ideas. Esta comienza en Cienfuegos, en una casa donde convivían dos mundos. Él era español. Ella, estadounidense, nacida en Filadelfia. Sus hijos, Federico y Adolfo Fernández Cavada llegaron al mundo en una Cuba que era colonia española. Nadie podía imaginar entonces que aquellos dos niños terminarían luchando por dos independencias distintas, en dos países diferentes: Rachel Pereda
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