jueves, 1 de enero de 2026

“Hicimos la fila como cualquier persona. Delante de nosotros, todos eran extranjeros o personas blancas, y a todos se les permitió entrar sin dificultad. Pero cuando llegó nuestro turno, un señor negro, sí, negro como nosotros, nos separó y nos dijo que no podíamos entrar por 'derecho de admisión”: Alejandro Bridon Mesa

La anécdota sobre la discriminación que denunció en la red a fin de año el joven Bridon Mesa me hizo recordar la desagradable experiencia que tuve cuando mi viaje a La Habana en el 2009 donde en el Parque G en El Vedado, Hebert Domínguez entonces bajista del piquete punk Porno Para Ricardo y yo estábamos reunidos con amistades suyas una noche.  Se nos presento un oficial mulato y pidió carnet de identidad a todos menos a los blancos allí.  Hebert vestía pulóver contestatario por lo que pensé era el motivo de la atención del policía pero ni caso a esa prenda hizo.  Creo que ni cuenta se daba del mensaje que divulgaba el bajista.     

Racismo en la Fábrica de Arte, dice un visitante: 'Se privilegia al extranjero blanco y se margina al cubano negro'

Eme Alfonso responde a críticas tras denuncia en Fábrica de ArteCubano: “Nuestra familia no es racista”

Nosotros los cubanos, por la situación terrible que tenemos, estamos llenos de odio y tristeza, y entiendo que se necesite expulsar ese dolor. Pero, por favor, cuidado: no rompamos las cosas más valiosas que nos quedan en Cuba en ese arranque.: Eme Alfonso

Nota del Instituto Cubano de la Música a propósito de la injusta prohibición de acceso a jóvenes a la Fábrica de Arte Cubano

miércoles, 31 de diciembre de 2025

El año que viene en Cuba

Así decían en vísperas del Año Nuevo con brindis en sus manos mis padres, así como lo decían todos en un Exilio cubano que ya no es, hoy en vísperas de otro Año Nuevo nuestra diáspora regada por todo el mundo es otra y hace años nadie dice el año que viene en Cuba.  Todos sabemos no hay regreso, no a una Cuba libre.  Hoy en vísperas de otro Año Nuevo, este que viene Aniversario 67 de la Revolución, la que al llegar al poder en La Habana proclamaba a nuestra Isla de Cuba primer territorio libre de las Américas, le es obvio a cualquiera, no hay regreso o sí, a la que hay, la de los comunistas que hace tiempo no son tan comunistas y quizás en el fondo nunca lo fueron.  Así es que hoy en vísperas de este Año Nuevo, a estas alturas, le ronca los cojones escuchar a uno que vino de allá hace poco decir aun con la Isla hundiéndose como está la mayoría de los cubanos están con aquello.  Y tengo que escucharlo porque no miente, es su experiencia y él quien ha estado allá, no yo.  Su hija reclama, pero la mayoría de los jóvenes están en contra.  Son pocos los que se exponen, pones algo en Facebook y te sacan de la universidad, pierdes tu trabajo, en fin.   Dije, ¿Y para qué?  De los míos de cuando los visité en el 2009 solo quedan dos.  Todos se tuvieron que ir o los fueron como con mi socio Hamlet Lavastida que después de unas vacaciones en Villa Marista lo montaron en un avión que dio a parar a Polonia.  Igual que mis padres, los míos también, les tocaron perder.  Hemos perdido.  Ha sido un exilio demasiado largo.  No sé a ti que te has molestado en ponerte a leer esto que escribo a corriente de conciencia pero a mi nuestro exilio uno de los más largos en la historia.  Tanto así que ya ni nos llaman exiliados, refugiados, ahora somos como los demás migrantes.  Somos migrantes.  Así de simple.  Chupa esa que es lo que hay.  La contracultura cubana paso del rock al rap al reparto y hoy ya ni contracultura es.  Los míos ya son unos viejos y yo ya lo era cuando éramos lo que éramos.  Ellos la contracultura.  Y yo no tanto.  Y allá ahora apagones y pandemia.  ¿Y este Año Nuevo que viene?  El año que viene en Cuba.  Ojalá.  Quizás.  

domingo, 28 de diciembre de 2025

Vuelo del entusiasmo

Íbamos Rioseco y yo atrás.  Pedro López y Cordero el piloto adelante.  La avioneta cargada de entusiasmo y ¿eran pegatinas?, volantes con lemas escritos, ¿sobre los derechos humanos?  No recuerdo eso bien.  No recuerdo del todo si llevábamos los lemas abordo.  Sí lo del entusiasmo y que fue en un aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  Un 10 de diciembre.  

Cuando llegamos a La Habana había un sol radiante y las olas golpeando El Malecón hacia lucir pura magia a la ciudad capital cubana.  Volamos sobre el tráfico del malecón y los edificios.  Una y otra vez.  La torre de control nos regañaba vuela sobre el territorio nacional cubano.

Venimos en pazSomos cubanos.  Somos hermanos.  Somos un mismo pueblo.  Venimos en paz… la torre no nos entendía o no nos escuchaba.  Creo que no nos pueden escuchar dijo Cordero.  ¿Seguimos?  ¡Sí, sí!  El entusiasmo podía más que el sentido común.  Piel de gallina.  Corazón latiendo fuerte. 

Vuela sobre el territorio nacional cubano…  ¡Coño Mickey cada vez que estamos juntos pasa esto! me grita riéndose Rioseco aludiendo al hundimiento del barco de la flotilla fatal del Movimiento Democracia y de aquella otra anterior de cuando los guarda fronteras cubanos embistieron al Democracia.  ¿Seguimos?  ¡Sí, sí!   

Tantas vueltas sobre La Habana nos agotaba el combustible de regreso a Miami.  No llegamos dice Cordero y que tenemos que aterrizar forzosamente si llegamos a los cayos.  De película nuestro aterrizaje en Cayo Maratón.  Llantas achicharrando la pista.  El FAA corriendo hacia nosotros.  Bájense rápido y no digan nada yo hablo con él y casi corriendo dejamos debajo de ala de la avioneta a Cordero y el de la FAA interrogándolo.           

"Si hubiera libertad, no hubiese pasado nada de esto que está pasando, hace ya un tiempo atrás, que te están cazando como si fueras una presa, es duro, bien duro, por eso yo tomé la mejor decisión de mi vida": Yoe Villares

Volvió a Cuba y no se arrepiente: "En EE.UU. ahora no hay futuro ni libertad"

Frijoles negros