lunes, 2 de diciembre de 2013

La suspensión de Cuba de servicios consulares en los Estados Unidos puede tener poco que ver con las finanzas y mucho que ver con el interés del general Raúl Castro de disminuir las visitas de cubanoamericanos a la isla: Jaime Suchlicki

La última jugada de Cuba


La suspensión de Cuba de servicios consulares en los Estados Unidos puede tener poco que ver con las finanzas y mucho que ver con el interés del general Raúl Castro de disminuir las visitas de cubanoamericanos a la isla.

Si ningún banco en los Estados Unidos está dispuesto a manejar las finanzas por compra de visados para viajar a Cuba, el régimen de Castro podría renunciar a los cargos o solicitar que los pagos sean enviado a otros países o cobrarlos a los cubanoamericanos cuando lleguen a la isla.

Tal vez el gobierno cubano ve esta suspensión como una manera de ejercer presión sobre los Estados Unidos y su prohibición a los estadounidenses de viajar a Cuba y así poner a prueba la influencia política de los segmentos de la comunidad cubanoamericana que desean el fin de las sanciones económicas.

Si, como espera el gobierno cubano, hay una presión masiva de los cubanoamericanos para abrir los viajes, la prohibición para que los estadounidenses viajen también puede caer en la cuneta. La declaración del Secretario Kerry en la OEA el 18 de noviembre puede ser una pista en esta dirección.

Tal vez hay un objetivo más siniestro de parte del gobierno de Castro. Para ese régimen los cubanoamericanos representan un grupo mucho más subversivo que los turistas de los Estados Unidos. Los cubanoamericanos hablan el idioma, tienen amigos o familiares en la isla y llegan con enormes paquetes de mercancía que alimenta a los "cuentapropistas" y al mercado negro. Si los estadounidenses son los que viajan a Cuba, el régimen de Castro puede preferir disminuir o acabar con los viajes de los expatriados cubanos que son más subversivos y peligrosos.

Es importante recordar que en Cuba las decisiones económicas son dictadas por consideraciones políticas. El gobierno cubano puede compensar la pérdida de dólares por los viajes de cubanoamericanos con las visitas de turistas americanos o con un incremento en las remesas de los cubanoamericanos en los Estados Unidos.

De cualquier manera, esto puede ser un riesgo calculado por el régimen de Castro para forzar la mano de Washington y cambiar la composición de los turistas que llegan a Cuba desde los Estados Unidos. Yanquis sí, cubanos no.

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*Jaime Suchlicki es Emilio Bacardi Moreau Catedrático y Director, Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos, Universidad de Miami. Es autor de Cuba: From Columbus to Castro, Mexico: From Montezuma to the Rise of the PAN y de Breve Historia de Cuba.



Nota del blog: Aquí la fuente.





 

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